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“Ha pasado el tiempo de las princesas. 


Cada mujer es la heroína de su propia vida 
y el antídoto para el sueño de la vida leve
es beber de tu propia medicina“.



Marian


Estamos llamadas a reivindicar nuestro poder. El empoderamiento femenino es una conquista por nosotras, por nuestros hijas y por nuestro linaje de mujeres. Eres tú quien dedes librar tu propia batalla. Tus armas son presencia, amor y comprensión. No estás sola. Yo estoy a tu lado para ayudarte a integrar eso que tu alma ya sabe y que se oculta tras las crencias que te fueron dadas.


¡Será un placer acompañarte mujer, hermana mía! 


¡Nos amo, nos bendigo!



​​​​​​Soy mi Gurú 


Le he pedido su testimonio a algunas mujeres que me han honrado con su confianza al permitirme formar parte de su historia de sanación.


¡A todas, gracias!



Mi deseo es que seas libre, plena y feliz, dueña de tu propia vida y tus circunstancias. 

Eso requiere que te comprometas contigo misma.

 

Mi nombre es Marian Finamore. Soy mujer, madre, esposa, hermana y amiga.



Mi vocación es comunicar, mi mensaje es que no hay mejor maestra que tu propia alma.




La auto exploración y la escucha constante de la voz interior es el único camino para hallar nuestras respuestas, vencer nuestras limitaciones y revelar nuestro poder como expresiones de la divinidad que somos. 



Como Moon Mother ayudo a las mujeres a vivir en plenitud su feminidad, acceder a sus dones y armonizar sus relaciones. Mi trabajo es hacerte volver la mirada hacia ti misma, porque en tu interior yacen todas las respuestas.





“Participe en una Bendición de Utero en Caracas en mayo 2017, para mi fue una linda y emotiva experiencia, en ese momento me encontraba emocionalmente vulnerable por temas de pareja y maternidad. Luego de la bendición de útero, me sentí serena, conectada y acompañada, me ayudó mucho, dormí muy bien ya tenía tres noches durmiendo muy poco. Al día siguiente me sentía como estar en medio del mar a la deriva, fluyendo con un poco más serenidad y tratando de conectar con mi paz para tomar decisiones. Es una experiencia para conectar y honrar la feminidad, me hizo pensar mucho en la relación con mi madre y hermanas. Cada una de las publicaciones de @soymiguru me nutren mucho y ayudan a reconocerme, mientras sigo en mi proceso de despertar y aprendizaje. Mi mamá tambi
én sigue las publicaciones de IG y le encantan, a veces me llama y me dice ¿viste ya la publicación de hoy? Gracias por tu entrega y por tu luz“. Rosa Gallego, Barcelona-España.





“Mi inicio real en la meditación sucedió con Marian Finamore en la bendición del útero, es difícil explicar lo bien que me hacía sentir salía de allí ligera, relajada y conectada. Es fácil conversar con Marian, siempre me hace sentir cómoda, escuchada y siempre está dispuesta a ayudar a mostrarme su punto de vista, con claridad y sencillez, directo al grano nada de irse por las ramas y aún así desde la amorosidad. ¡Agradezco contar contigo bella! Y como tu dices, Nos Amo, Nos Bendigo“.
Rosbelki Cedeño / 38 años / Caracas-Venezuela





“Marian nos ha regalado de forma desinteresada su valioso conocimiento en la consciencia de ser mujer. La verdad ha sido una experiencia increíble y personalmente un viaje al reconocimiento de mis ancentras y de mi misma. Conocí a Marian a través de un taller llamado “Sanando la relación con la madre” un taller lleno de magia, comprensión, respeto y amor, me ayudo a ver todos los patrones buenos y no tan buenos y nos enseño que podíamos elegir desde el amor soltar todo lo que de una u otra forma nos hiciera daño y no nos dejara evolucionar como mujer y ser. Fui a ese taller porque tenía 3 meses sin mi menstruación y quería empezar a investigar qué sucedía en mi que ocasionaba esos retrasos, luego de la revelación, al día siguiente del taller bajo mi menstruación de una forma muy particular lo que me hizo certificar todo el movimiento energético y emocional que hubo en el taller, ¡una hermosa bendición!

Continué y continuo en mi proceso y cada luna llena tal como me enseñó mi Marian hago mi bendición de útero, experiencia que me ha llevado a acercame más a quien soy, a trabajar por ser mejor y a descubrir que ese trabajo no para. Hoy ya no tengo ovarios poliquísticos y de esa forma confirmo el poder y la responsabilidad que tenemos como seres creadores.

Hablar de mi experiencia con Marian es hablar de una gran guia, de una maestra, de un ser maravilloso que cumple con una labor hecha con amor incondicional. Sólo la que tiene el valor de escuchar con humildad, de aprender, de abrirse, de aceptar y soltar desde el amor, puede ser parte de la bendición del trabajo de Marian. Agradecida con el padre por tenerla en mi vida y espero y deseo que su labor siga guiándonos y llenando úteros de bendición“. Francis Figueroa, 29 años, Caracas-Venezuela.





“El taller Sanando la relación con la madre fue una experiencia me resultó reveladora, liberadora, transformadora y aleccionadora, pues allí aprendí, de manera vivencial, una lección que desde entonces me acompaña, y es que poder experimentar-me y mostrar-me vulnerable, sin tapujos, sin máscaras, sin victimizarme, simplemente siendo consciente, sintiendo, viviendo mi vulnerabilidad, eso fue realmente reconfortante (...) La experiencia en este Taller, me reveló lo fuerte que podemos llegar a ser si tenemos el coraje de expresar nuestra vulnerabilidad, me reveló lo frágil de las murallas que tanta energía ponemos en levantar, murallas para “protegernos” del dolor y aparentar ser fuertes, cuando lo que me lo indica ésta, mi experiencia, es lo contrario, de lo que se trata el asunto, es de permitirnos vivir y expresar-nos vulnerables y la fortaleza vendrá entonces como consecuencia de esa experiencia, he allí la transformación, he allí el crecimiento, la evolución.
Viendo en retrospectiva, creo que la vida en su infinita sabiduría me llevó, al momento, el lugar y las personas idóneas para vivir y experimentar lo que me correspondió vivir, en el momento justo. Me considero afortunada en haber podido contar con la compañía de t
odas las asistentes al Taller, que hayan personas que como tu Marian, que abren y crean espacios seguros donde poder expresarse con libertad, sin etiquetas, sin máscaras y reunirnos para la sanar, me sentí entendida y acogida, poder contar con tus conocimientos, la entrega y la dulzura que ponen tú y tu equipo en atender con calidez y amor, el sentir de todas y cada una de las hermanas-mujeres que asistimos, es de verdad enriquecedor, gracias... al día siguiente del evento, en la mañana justo al despertar, lo primero que oí en mi mente, fue tu voz con una frase que repetiste durante el desarrollo del Taller y que no ha perdido vigencia en mi vida, desde entonces: “Concédanse su espacio, respeten sus procesos“ (...) Muchas Bendiciones y éxitos. Nos amo“, Yelitza Báez, 53 años, San Juan de los Morros-Venezuela.